|
El último lugar del mundo...
Copihues mojados por las fuertes y copiosas lluvias de invierno, la araucaria se asoma elegante y altiva entre medio de losexuberantes bosques de la pre cordillera. El río BíoBío desciende con fuerza, golpeando con sus cristalinasaguas las riberas de su cauce, las que sirven de riego alcultivo de frutas y verduras características de lazona. Los glaciares y ventisqueros más antiguos delmundo, permanecen inmóviles y orgullosos frente a lamirada atónita de quienes se maravillan con su belleza.
Los lagos y lagunas compiten en tamaño con el mar, sin embargo, la tranquilidad de sus aguas, los convierten en el medio ideal al momento de realizar deportes acuáticos. Los volcanes permanecen silenciosos y dormidos, sólo sus cumbres cubiertas de nieve y la vegetación dan señales de vida. A su alrededor, decenas de pueblos y ciudades emergen desde la octava hasta la Duodécima región, como sacadas de algún cuento de fantasía. Y es que resulta imposible imaginar un cielo más azul, una vegetación más verde y una tierra más fértil.
Las leyendas y mitos viven cotidianamente con los habitantes de la región. Es aquí donde el Caleuche -temido buque fantasma que navega en las costas de la isla de Chiloé-, castiga al pescador atrevido que intenta mirarlo de frente, enfrentándolo con su propia muerte y donde La Pincoya, diosa del mar, hipnotiza con su canto a los pescadores artesanales del lugar y les muestra el camino de la abundancia marina.
Al momento de sentarse en la mesa, un festín de sabores y olores irresistibles invaden el paladar de los atrevidos comensales. Las sabrosas longanizas de Chillán, el curanto de Chiloé -cocimiento de papas, mariscos, carnes de cerdo, vacuno y pescado-, el famoso asado de cordero al palo de la novena Región, reconocido por su tradicional manera de cocción; y las dulces mermeladas y jugos de calafate y ruibarbo de la zona de Magallanes, son sólo parte de la gran atracción gastronómica de la zona.
La elaboración de bebidas a base de maíz, cebada y manzana acompañan las comidas de los lugareños de la región de la Araucanía, siendo el protagonista imperdible a la hora de saborear un buen trago, el Licor de Oro, el que es preparado con leche cortada y aguardiente, ingredientes que por su dulzura atrapan hasta el más resistente de los hombres, embriagándolo de los pies a la cabeza.
Es así como las fiestas costumbristas permiten que los lugareños hagan gala de sus dotes artísticas, bailando el jote y el pequén, en el que imitan la danza de las aves, o se luzcan como verdaderos profesionales a la hora de bailar la cueca chilota, valses, corridos, costillar, pericona, trastrasera y refalosa.
Cerámicas elaboradas con greda, ornamentos mapuches en plata y cobre, muebles en mimbre y vestimenta sacada de la lana cruda de las ovejas y procesada en telares, son parte de la artesanía que los sureños. Instrumentos musicales como una guitarra y un violín, hasta tejuelas de alerce para las techumbres de las casas, recrean fehacientemente una realidad mágica.
El bosque de la zona sur del país, es uno de los grandes pulmones del mundo. Aún perduran diversas especies de árboles, que con sus milenarios troncos y sus elevadas ramas cubiertas de vida, son una muestra de que la naturaleza es parte de todos nosotros. El pino insigne, álamo, raulí y el canelo, son algunos de los ejemplares que existen en estas lejanas zonas.
Pero, sin lugar a dudas, la araucaria es nuestro orgullo forestal más importante, ya que puede no sópuede alcanzar alturas de cincuenta metros, sino que además, la madera posee virtudes que la hacen ideal para su utilización en labores de construcción.
Visitar y conocer la zona sur de Chile es internarse en un mundo donde la realidad se mezcla con lo mágico, trasportándolo a un cuento de fantasía y verdad. Recorrer los bosques cubiertos de vegetación autóctona, bajar los rápidos del río Tabancura, subir la cordillera nevada y disfrutar de termas creadas por la misma naturaleza, son algunas de las actividades de las que se puede disfrutar, cuando se ha decidido llegar hasta el fin del mundo. |